One day goodbye will be farewell :c

“CDs and T-shirts, promos and God knows… you know I couldn’t last.
Someone, please take me home.” – Morrissey.







Ayer, mientras esperábamos que Julieta Venegas salga al escenario para dar un increíble concierto, le contaba a Dani que había ido con una amiga a buscar a Morrissey y pretendíamos hacerlo nuevamente el domingo, o sea, hoy. Daniel me dijo con cariñoso sarcasmo que fuera al cine. Such shade. La verdad, para mí no tiene nada de excepcional ir a buscar a alguien que quiero ver. I’ve done it before. Creo que todos lo saben. Pero en esta ocasión, tengo mis razones.

Si bien estoy relajado con el tema porque ya lo conocí el año pasado y colgué la foto de cuando me autografió el Greatest Hits como la más pesada, esta vez quiero verlo solo por verlo. No quiero pedirle nada (aunque si puedo actualizar mi foto no me negaré). Solo quiero despedirme porque tengo el oscuro presentimiento de que nunca más lo volveré a ver. Honestamente se me hace demasiado sospechoso que alguien que hace no mucho canceló decenas de fechas en Estados Unidos por terribles problemas de salud regrese a Perú después de solo quince meses de haber tocado aquí para ofrecer no uno, ni dos, sino aparentemente tres conciertos (aunque Conciertos Perú ya haya borrado la nota). Igual, así sean dos, ya es bastante.

Morrissey no es ajeno al drama. De hecho, pocas personas han ordeñado la miseria con tanta belleza, éxito y de manera tan histriónica como este hombre encantador, así que cabe la posibilidad de que cuando le dice a Somos (y a cuanto periodista le pregunta) que posiblemente se esté muriendo, sea solo the boy -with the thorn in his side- who cried wolf. Pero también es cierto que tiene 54 años y, en los últimos cuatro, ha colapsado en el escenario por lo menos una vez; ha sufrido cuatrocientos achaques juntos y ha tenido que cancelar la porción norteamericana de su gira, pese a haber dicho que -sea como sea- iba a cumplir con tal compromiso (en la nota más hermosa que un artista pueda haberle escrito a sus fans, btw). And yet here he is, and has been for over a week! En un país donde solo ha tocado una vez y cuyo show no fue sold out – que yo sepa.

Ahora, si alguno de ustedes estuvo en el concierto de marzo del año pasado, recordará que el rugido de la audiencia le volaba los tímpanos a cualquiera. Morrissey, one song into the show, se rió y nos dijo “let me sing, let ME sing!“. Evidentemente nadie le hizo caso y todos cantamos todo. Todo. Al menos en mi zona. El público estaba vivo, como pocas veces en Lima. Moz se fue feliz. Le pasa lo mismo con Chile, motivo por el cual les ha regalado siete fechas, una de ellas gratuita. Mi teoría es que Sudamérica, por alguna razón, vive atascada en los ochenta in more ways than one. ¿Y quién era un dios en los ochenta? This charming guy. Si estuvieran manteniendo a la Muerte a raya con poco éxito, ¿no querrían volver a un lugar donde fueron felices y venerados? Me queda claro que Moz está dispuesto a morir en el escenario, lo ha dicho, y creo que este bien podría ser el One day goodbye will be farewell tour. ¿Por qué creen que estoy yendo a ambas fechas (e iría a una tercera, si la hubiera)?

Tengo que despedirme de mi amigo. Porque si no lo voy a volver a ver, quiero darle un abrazo y decirle que lo quiero y lo voy a extrañar. Tengo que agradecerle estos años de apoyo incondicional, desconocido por él. Y si, de hecho, se mejora y vuelve a salir de gira y lo veo de nuevo, me alegraré como nadie. Moz ya no tiene intenciones de grabar nueva música, solo de hacer giras, así que no me llegarán cartas nuevas. Solo me queda esperar que esas giras no se acaben pronto, para tener noticias de él. Hoy no tuve suerte y no sé si pueda verlo después. Espero que sí. Espero además que se quede un rato más in this unhappy planet, with all the carnivores and the destructors of it. Por Godney que es así. Sino, qué remedio. Deprimido, compraré mi Ouija y esperaré que deletree S T E V E N, porque no estoy listo para perder su amistad. Más le vale que venga a jalarme las patas and kick the shit out of my board.
So, Ouija Board, would you work for me?

 


Update: As foretold by this blog, Morrissey -cuyo nombre, según él mismo, es “sinónimo de cancelación en muchos diccionarios”- postergó toda la gira latinoamericana por “una intoxicación sufrida en Lima”. Evidentemente mis sentimientos al respecto son de preocupación, porque no creo en las respuestas oficiales, y en consecuencia, de empinchamiento porque mi querido amigo decidió decirle al mundo que mi ciudad es la culpable de la cancelación del tour (un tour que los médicos le dijeron que no emprenda y del que muchos -incluído él- sospechábamos que no saldría bien parado). Esta nota se vuelve terriblemente hermosa. Así como sus declaraciones de querer morir sobre un escenario. Le agradezco que haya llegado hasta acá y espero que se recupere y el tour se recomponga, but I can’t help but feel like a This Is It ticket-holder.

Tomorrow, will it really come?

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