Archivo del Autor: luiscueto

If not now, when?

No sé cómo llegué aquí, para serles sincero. Antes me sorprendía de «lo lejos que había llegado a mi corta edad»; pero ahora que la distancia recorrida no es tan grande ni la edad tan corta, me veo obligado a re-evaluar. Ayer por la tarde me senté con una amiga a compartir un piqueo marino y tomar unos tragos en Larcomar. Brunch en Mangos por mis flamantes treinta años. Súper de vieja pituca, right? Not quite. De hecho, pasamos la mayor parte del brunch lamentando la idea de aquel brunch. Era bonito, pero no lo necesitábamos. No así. No en Mangos. Pero estábamos en Lima, ¿qué más podíamos hacer? Esto es lo que #PERU nos ha enseñado. Esto es bueno. Esto es vida. Lesigh. It’s really not.

Nuestra mutua decepción por esta ciudad, que nos enseñó que si podemos tener brunch en Larcomar todo está bien, nos ha empujado a partir. «Voy a postular a la maestría en Nueva York», le dije. «Me mudo a Buenos Aires en enero», me respondió. Tomé con pinzas eso de que Buenos Aires es un mejor destino que Lima hoy. Me he quedado con la impresión de que la capital argentina se pone más peligrosa año tras año. Mi amiga me dijo «no más que Lima». Probablemente es verdad. Rara vez tengo necesidad de salir del circuito Magdalena – San Isidro – Miraflores – Barranco, así que yo qué sé de Lima en realidad. Supongo que me podría decir lo mismo de Nueva York, que es indiscutiblemente asquerosa y hostil. En fin, el punto es que se va, así como yo me quiero ir, y ambos hemos elegido ciudades que representan todo lo que la Lima que conocemos, la de los brunches en Larcomar, no es.

Yo no me voy a Nueva York para estar más cómodo. Mi departamento en Lima es grande, está en una zona genial, no tiene nada que ver con los huecos en la pared que Manhattan me ofrece por el mismo precio, con una familia de ratas for a welcome wagon. Tampoco me voy a Nueva York porque el trabajo abunda. Aquí tengo una carrera hecha, estoy encaminado, tengo un nombre, una reputación (de Miranda Priestly, pero c’est la vie) y la confianza de la gente con la que trabajo. Nada que ver, una vez más, con la incertidumbre laboral que va estampada en mi pasaporte peruano con mi sello de salida local y mi sello de entrada gringo. Dudo que pueda lograr allá lo que construí acá. Argentina, para mi amiga, no es muy diferente. ¿Más cómodos que en Lima? Imposible. «Acá tú puedes ser el rey de cualquier huevada», me dijo. For us, this is probably very, very true. Pero no lo vale. Prefiero tirar por la ventana todo lo que he hecho durante treinta años que envejecer aquí.

Mi amiga se va a Argentina porque «puedes trabajar de cualquier huevada y vivir«. No es que estemos aspirando a ser pobres mártires sufridos que rechazan el consumismo, viven en una caja y comen lo que siembran. Cero. Obviamente queremos ganar dinero para vivir y vivir como queremos. Lo que no queremos es vivir en una ciudad donde solo existe una opción correcta para lograrlo, donde no hay variedad, donde estás predestinado al «fracaso» porque el fracaso lo definen otros, desde sus prejuicios. Lamentablemente, Lima sigue siendo una ciudad para administradores de empresas tan conservadores, blancos y heterosexuales como les sea posible. Esa es la vida. Ese es el ideal. Sus cerebros realmente no pueden concebir nada diferente. Todo lo diferente es una pose, una fase, una mariconada o un pecado… y de eso no se vive. Yo quiero vivir de lo que aquí no se vive. Mi éxito será morirme feliz y yo definiré lo que eso significa.

En la boda de mi hermana, uno de mis tíos me dijo que me admiraba porque yo «siempre hice lo que quise». Mi tío estaba ebrio, obvio, pero me hizo pensar. No me considero admirable porque, si bien hice lo que quise y «rechacé» la convención social, nunca abandoné mi comodidad. Realmente no sacrifiqué nada por lo que quise. I got to have my cake and eat it too. Pero entiendo por qué para alguien de su generación, desde fuera, decirle que no al sueño de la casa propia para viajar por el mundo, no tener un sol ahorrado y «tirar la plata» en un alquiler, sin esposa en el horizonte, eran cosas sorprendentes. Me sentí halagado y me la creí. Pero ahora no me engaño. En el fondo, siempre viví bajo las reglas de Lima. Ok, no quise ser otro abogado de mierda ni un administrador de empresas del montón (no offense, pero ustedes mismos saben que son demasiados), ¿pero y? Igual escogí una carrera, una chamba de oficina, en la que podía subir, adquirir «poder», acumular más y más huevadas. A mi tío puede haberle parecido que viví fuera de las líneas, pero no fue así.

Como dije al comienzo, estoy dispuesto a tirar todo por la borda y me sorprende (y asusta). Pero antes de irme a los extremos, voy a jugarme la última carta de la «vida normal» que conozco. No tanto por cobardía, que sí lo es un poco, sino porque es lo que conozco. Es lo que sé que existe. Estoy postulando a una maestría, cero disruptivo de mi parte… pero al menos es una maestría que quiero hacer, no una que alimenta mi carrera. De hecho no tiene nada que ver con lo que he hecho hasta ahora y aún no sé qué haré con ella cuando la termine, pero no me importa. Si no me aceptan en la maestría, me iré igual. Porque no me conozco y necesito conocerme, descubrir lo que soy capaz de deshechar, expulsar lo que me sobra. Siento que siempre caminé por una avenida mirando hacia otra y ya llevé una as far as it can go. Si esto resulta ser una crisis prematura de la mediana edad, no importa. Sé que siempre podré regresar a Lima y jugar bajo sus reglas, porque no hay nada más fácil. Solo diré que «me tomé un año sabático» and I’ll fit right back in… y probablemente, como dijo mi amiga, podré ser el rey de cualquier huevada in no time.

Yo nunca viví una vida acomodada, pero no me faltó nada y siempre quise más. Mis papás pagaron por mis estudios desde el colegio privado hasta la universidad y yo, as the entitled little shit I am, siempre exigí que me dieran más. Más plata, más cosas, más ropa, más poder. Quería poder keep up con mis amigos que tenían más que yo. How fucking embarrassing and absurd. Lo peor de todo es que lo logré. He vivido tan cómodamente, tan «bien»… pero las cosas que me han hecho feliz han tenido poco o nada que ver con esto. Me encanta el dinero, tbh. Me encanta lo que he podido hacer con él. Pero en otros lugares I could still make a living lejos de un 9-to-5 y nadie pensaría que «soy menos» por ello. Estoy dispuesto a intentarlo si logra que mi vida se parezca más a lo que siento que llevo dentro. Siento que me dejé arrastrar hacia hermosas y calmadas lagunas porque nunca creí que podría darle la vuelta al mundo. Nunca pensé que tener las manos más ásperas, la cara cuarteada y los labios rotos sería mejor que la alternativa.

Este rant me salió mejor en Mangos, tbh. Nevertheless, it’s time.

 

tumblr_m2802wE0jW1qd2eefo1_500

Gaytiquette [Pt. 2]

Voy a empezar diciendo algo positivo. La gente es, por lo general, estúpida. How is this positive? ¡Bueno, porque quiere decir que no es inherentemente cruel! Esto significa que, through no fault of his/her own, more often than not alguien dirá algo estúpido e insensible por pura ignorancia, más que por maldad. Una vez que nos acercamos a una determinada situación o, incluso, la vivimos en carne propia, es muy probable que tal aproximación termine en una sensibilidad especial hacia el tema, we become enlightened. Las convenciones sociales dictan cuánto y qué debes entender de un tema y usualmente lo hacen desde un prejuicio o cliché.

Les doy un ejemplo menos controversial y que no está cargado de religiosidad. «Las mujeres no están completas hasta ser madres». Para cualquier madre, y tengo muchas amigas que lo son, la vida sin sus hijos es tan insípida como inconcebible. Para el mayor porcentaje del resto de mis amigas, que no son madres aún, la vida sin la posibilidad de esos hijos también lo es. Sin embargo, hay un mínimo porcentaje de ese grupo que contempla la misma posibilidad como una amenaza a su plan de vida. Sencillamente, no quieren ser madres. And that’s okay. Parenthood is not for everyone. Pero la sociedad no sabe otra cosa que procrear y regodearse en la dicha de la prole, así que pinta a estas mujeres como fracasadas, egoístas o equivocadas, when they’re neither.

No necesito ser una mujer que no quiere tener hijos para respetar su decisión, pero sí necesito familiarizarme con su situación para realmente entenderla y que no se me escapen comentarios huevones nacidos del prejuicio que la sociedad me ha inyectado (sin mi permiso). Bueno, lo mismo pasa con los gays, excepto que no es una decisión (and don’t you worry, I’ll get into that). No necesitan ser gay para respetarnos, pero sí necesitan acercarse y entendernos para no jodernos. Cuando la gente conoce personas gay y se da cuenta que -oh, sorpresa- viven una vida extraordinariamente similar a la suya, los prejuicios se caen y dejan de preguntar cojudeces como «¿quién es el hombre y quién es la mujer?» o «¿Conoces a Fulano? También es gay». Bitch, it ain’t a club!

Chances are you already know a gay person, pero esta persona no se ha sentido cómoda contigo, con la sociedad o consigo misma como para identificarse como tal and, FYI, that’s kind of your fault. Eres parte de la sociedad, ¿no? Bueno, entonces, es probable que te hayan imbuido de reparos y aprensión hacia los gays y no lo notes. Que si el VIH, que si queremos convertirlos, que si la biblia dice bla, bla, bla. En fin. Felizmente no todo el mundo es así. He conocido gente extremadamente libre de prejuicios y en sus manos está un mejor futuro. Para los que no estén seguros de qué lado de la reja están, consideren esta selección de comentarios cavernarios y dañinos como parte de su educación. Si alguna vez han hecho estas bromas o las consideran «normales», you may actually be a fucking douchebag.

Todos estos comentarios son reales. Los tomé de la foto de un chico (to my knowledge) heterosexual que vacacionaba en el extranjero y se había puesto un atuendo… digamos… un poco avant garde para el peruano promedio. A ver si ustedes solitos pueden ubicar dónde reside la barbaridad. Pensaba soplarles, pero creo que aprenderán más haciendo. No he editado nada, solo he borrado el nombre/apodo del susodicho.

«jajajajajaja q tal tramboyo!!!»

laverne-cox-emmy-nominee

Bitches, don’t be hating on the trans. ¿Acaso dirías «qué tal judío» o «qué tal indígena»? No, ¿verdad? (y apuesto mi cabeza a que más de uno leyó «indígena» y se le desbordó el humus de Barranco… it’s not a bad word, get over it).
Particularmente no termino de entender a los trans, no comparto su deal, no me lo imagino. Pero eso no me hace perderles el respeto. Todo lo contrario, no puedo siquiera concebir lo traumático que debe ser tener que pasar por algo así con todo el planeta en tu contra. If anything, I respect them a fuckload more. They’re tough as nails.

Also, this.

«jajajaja **** guarda ahi»

lucille door

Traducción: «ten cuidado» expresado en el colorido léxico local. ¿Cuidado de qué? ¿De ser tu mismo? ¿De ser feliz? ¿De expresarte? No, debe ser «cuidado de que vengan los gays y te quieran sodomizar contra tu voluntad». ‘Cause we do that.

*rolls eyes out of their sockets*

«Ala q cabro pues **** pero desd el cole lo sospechaba»

Ohkurtfunny1

So, ¿has sido un bully desde el colegio y en todo este tiempo no has aprendido un coño? That’s nice.
Bueno, ya sabes lo que dicen de los bullies

«Sauuuuuuu, me estas bromeando»

tumblr_inline_mlrl87GSbk1qz4rgp

Esto solo me irrita porque el comentario lo hizo una mujer. Tipo, ¿en serio? Are you that stupid?
Entiendes que en el fondo la crítica hacia el hombre es que «parece mujer», ¿verdad?

«**** ese pantalón coquelicot te ha hecho daño!!!!! :O!!!!»

images-article-2013-09-09-tumblr_lpn9dmGZpz1qfh1f2o1_500

Creo que esta idiotez se explica a sí misma.
Moving on.

A esto me refería cuando dije: «Tengo miedo de que se vaya».

JURASSItumblr_lkmshxUA5M1qfknupo1_500

No entiendo. Hay grupos terroristas decapitando gente en televisión y gente enferma buscando el video en YouTube, ¿y a esto le tienes miedo? ¿A que tu amigo sea gay? Gurl, please, stop embarrassing yourself.

«ahhhh menos mal, pensé que te habías pasado para el lado oscuro… y desde allí ya nadie regresa»

darthtumblr_m9qxtbdyVl1qilfxeo1_500

¿Qué te hace pensar que tu lado es el brillante? ¡Nuestra bandera es un pinche arcoiris, por el amor de Godney! If it’s good enough for Darth Vader, who are you to judge?
Also, you’re fat.

«Cabrazazaazazaso…, ya cambia tus viejos se van a matar»

fark_uAQPapniyVYm9WHJvZnbtvAwBeA

Esta es probablemente la peor. 1. Arranca con un insulto del fondo de su podrido corazón. Tan sentido que ni lo puede escribir bien (um, la terminación es -azo, animalazo). 2. Cree que esta persona puede/debe cambiar. Like, I literally cannot at this. 3. Decirle a alguien que es una vergüenza tan grande para sus padres que van a preferir hacer el ice bucket challenge al revés es de las cosas más asquerosas que se me pueden ocurrir. Porque mucha gente actually lo cree y esta es la gente que termina sucidándose a los 13 años. Do you think they’re better off, concha tu madre?

Also, padres, no esperen a que lo del gif les pase a ustedes para darse cuenta de que sus hijos son las mismas personas que siempre fueron. Ni mejores ni peores por ser gay o straight, they’re just… people. Like you.

Phew! ¡Tenía guardada esa entrada desde el ’95 creo! No sé por qué me demoré tanto en terminarla.
Ah, claro, estaba ocupado viviendo mi vida en la mejor ciudad del mundo. Un lugar increíble donde no he tenido que soportar este tipo de cojudeces ni de lejos. Donde he podido ir de la mano con mi chico y la gente, lejos de querer lanzarnos a las vías del tren, nos dice que nos vemos lindos juntos. UGH, #PERU, QUÉ POCO TE EXTRAÑO.

PS: me imagino que han notado que no edité los errores ortográficos en los comentarios. La decisión aún me carcome por dentro, pero creo que ilustra de manera divertida que la ignorancia es transversal así que tendré que vivir con eso. Pero, por los clavos en las rodillas de Britney, do yourselves a favor and…

nenetumblr_nbr12wPKEe1rfduvxo1_400

Gaytiquette [pt. 1]

El 31 de marzo de 2014, los usuarios de OKCupid que intentaron acceder a su perfil a través de su navegador of choice, Mozilla Firefox, se dieron con una sorpresa. El sitio de citas les pedía utilizar otro navegador para acceder a su cuenta, ya que utilizar Firefox iba en contra de todo lo que OKCupid representaba. ¿Qué era eso exactamente? Pues, el amor. OKCupid prides itself en entablar relaciones románticas de largo aliento entre personas afines, independientemente de su orientación sexual. Siendo esto así, la empresa no podía in good conscience apoyar a Mozilla, cuyo entonces flamante CEO, Brendan Eich, se oponía al matrimonio igualitario en Estados Unidos e incluso había realizado generosas donaciones a favor de la infame Prop 8 de California. TRES DÍAS DESPUÉS, Brendan Eich ya no era CEO de Mozilla.

No les voy a mentir, yo usaba Mozilla en la oficina y ese último lunes de marzo, me bajé Chrome y borré Firefox. Participé del boicot y me sentí muy bien al respecto. No vi ningún problema en ello, actually. Me pareció lo justo. Pero cuando el comediante Adam Carolla declaró que la «mafia gay era real»; el conductor de TV gringa Bill Maher (a propósito de Brendan Eich) bromeó que hay, efectivamente, «una mafia gay y si te cruzas en su camino, matan tu carrera»  y, peor aún, drag legend and sissy walk advocate RuPaul sentenció que la comunidad gay se «devorará a sí misma desde adentro», tuve que detenerme a pensar. ¿Hay realmente un problema? ¿Estamos abusando de nuestro poder?

Honestamente, y voy a adelantar mi conclusión porque no quiero dejarla para el final y que la mafia gay me malinterprete, en el caso de Eich, no. CERO me arrepiento de boicotear a Mozilla o a cualquier negocio que done dinero para imponer leyes que coaccionan libertades ajenas. I truly believe he deserved it. Si vas a dar un culo de tu plata para frustrar los derechos de otros, mereces perder la fuente de esos ingresos e irte de puntitas a la mierda (#WTGpromo #WatchAjZombiesOnYoutube). Pero en otros casos, me parece una idiotez, un exceso. Retomemos los ejemplos y la estructura lógica de este essay para que entiendan a qué me refiero.

Para Carolla, quien fue señalado públicamente por una revista como homofóbico, la comunidad LGBT se ha convertido en una «mafia que exige que todos se disculpen por cada broma y retracten cada statement». «Si tuviera un problema con los homosexuales, no podría trabajar en este negocio», agregó y con toda razón. De hecho el director de su última película es un hombre gay. Puede que Carolla no me dé risa y me parezca diseñado para apelar a lowbrow bros or straight-up rednecks, pero no deja de tener un punto. Los comediantes se burlan de todo y de todos, that’s why they’re funny. Carolla solo tiene la mala suerte de ser un hombre blanco y hetero. Sus opciones de burla son limitadas. No como, digamos, una mujer negra, gay y judía. ¡Imagínense todos los chistes que ella sí tendría permitido hacer!

Para Maher, otro comediante/late night show host, el caso de Eich devela un elemento radical dentro de la comunidad gay que administra «justicia» y political correctness como Marcellus Wallace (not looking like a bitch since 1994). Ciertamente, ahora, RuPaul debe estar de acuerdo con él. Este reality show host también se enfrentó a la furia santurrona de la comunidad LGBT (oh, the irony) por hacer una broma sobre trannies (transexual en gay lingo). OF ALL PEOPLE, la última persona que pensarías que caería víctima de la mafia gay es otro gay y, particularmente, ESTE gay which happens to be a drag icon. «Hemos perdido nuestro sentido del humor por ser políticamente correctos», comentó en su momento. Para quienes no lo conozcan, digamos que decirle homofóbico a RuPaul es el equivalente a acusar a Coco Marusix del mismo crimen. And you know what? My girl Ru’s right. Political correctness has sucked our funny bones dry. 

A veces ES GRACIOSO, supérenlo. Si realmente no hay mala sangre detrás de un chiste, ¿por qué hacen tanta pataleta? Mi gay-straight bromance con uno de mis mejores amigos está basado en insultos constantes. Él me grita maricón de esquina a esquina, yo le respondo qué quieres, bebita. Él me dice que no entraré al reino de los cielos, yo le digo que en el fondo es cabra. Obviamente, ninguno de los dos lo dice en serio, so what’s the problem? Si realmente creyera que él firmaría una petición para que yo no me pueda casar, obviamente no seríamos amigos, but I don’t ‘cause he wouldn’t. Así que qué me importa que me haga chongos huevones sobre anos todo el día, it’s fucking funny!

However, a veces SÍ hay algo oscuro detrás de una broma. A veces SÍ hay mala sangre o, al menos, lo parece. Es muy probable que en la mayoría de los casos, la gente que las dice ni siquiera sea consciente de lo que esconden sus palabras. And you know me, I’m an educator. Hoy vi un post de Facebook donde gente de mi chamba (y algunos extraños) dejaba correr su lengua alegremente, sin percatarse de que alguien que podría ofenderse por lo que dicen los estaba leyendo MUY atentamente. En este post se concentraban buenas y malas prácticas en gaytiquette. De hecho, ese era el punto de este post, but since it’s running a little long, dejaré el análisis para la segunda parte. Brace yourselves, motherfuckers. Besitos

 

illberightback

Papanapartheid: transporte público según #PERU

Empiezo aclarando que no me he informado sobre el tema más allá de un par de artículos compartidos en redes sociales, los cuales leí rápidamente sin mayor profundidad. Del contexto solo sé que alguien se masturbó encima de Magaly Solier o algo así, aunque dudo que sea la única afectada. Aún así, sabiendo tan poco del tema, creo que podría haber planteado una mejor solución que la ofrecida hasta el momento. Básicamente, no puedo CREER que alguien haya propuesto con toda seriedad separar los buses del Metropolitano en vagones para hombres y vagones para mujeres. Creo que incluso si no supiera LEER O ESCRIBIR, mi propuesta sería mejor. O sea, si Shakira hubiera compuesto «Bruta, Ciega, Sordomuda» conmigo en mente, AÚN PODRÍA ENCONTRAR UNA MEJOR ALTERNATIVA. Si me sobraran dos cromosomas y estuviera apunto de protagonizar «King Kong» como el MONO, EVEN THEN MI PLAN (#NellyFurtadoPromo #BuySpiritIndestructibleOniTunes #JusticeForMiPlan) SERÍA MENOS CAVERNARIO, ABSURDO Y DEGRADANTE.

Creo que jamás he utilizado mayúsculas en un post, pero esto realmente me rebasa, me supera, me asfixia en su miopía y me atormenta en su estupidez. No sé a quién coño se le ocurrió esto pero está perdiendo plata. Debería estar armando su guion para la próxima entrega del Planeta de los Simios. Podría llamarse «El Planeta de los Simios: Involución». O vendérselo a Marca Perú, porque todo parece indicar que esto será documental más que ficción, y titularlo «Marca #PERU». Either way, este apartheid de bestias es tan solo la cosa más idiota que he escuchado en mucho tiempo. Realmente me tomaría la molestia de Googlear quién fue el papanatas que propuso esto, but I gotta get to lunch so I’ll just vent now as quick as I can.

Mi primera reacción fue ¿ES EN SERIO, #PERU? ¿Realmente te parece que la solución más inteligente para evitar el acoso en el transporte público es SEPARAR hombres y mujeres? Why stop there! Hay acoso en todas partes. Mejor separemos hombres y mujeres en la vida en general. ¡Que unos vivan de un lado de la vía Expresa y las otras, del otro! (PS: you can take San Borja, #no1currs). Ah, pero verdad que esto es #PERU. Si juntamos a los hombres entre hombres y las mujeres entre mujeres, quizá la temible mafia gay implemente su pecaminosa agenda homosexual mucho más rápido. ¡Tendremos que separarlos a ellos también! Ok, dividamos las ciudades en cuatro cuartos y cuidadito con que alguien se salga de su reducción. Solo está permitido ir a la Iglesia, ir a votar e ir a procrear en lugares designados que NO INCLUYEN el Metropolitano.

No entiendo quién pudo idear semejante «solución».  ¿Qué tal si tomamos una página del libro de la Marcha de las Putas? Para quienes no lo saben, este movimiento surgió cuando un policía declaró que para evitar ser violadas, las mujeres deberían «no vestirse como putas». Una solución tan brillante como la de separar nuestros buses por sexo. Bueno, como dijo una puta notable: «no le enseñes a las mujeres cómo no ser violadas, enséñale a los hombres a no violar». SERIOUSLY, ¿NO ES ESA LA RESPUESTA MÁS LÓGICA? No puedo entender cómo ese no es el curso a seguir. No comprendo cómo pretenden cubrir una herida de lanza con una curita. Basta de tapar el sol con un dedo, nos vemos RIDÍCULOS como país. O sea, no solo somos un pueblo de arrechos subnormales que no se pueden controlar sino que TAMPOCO NOS PODEMOS REGULAR, porque las personas a cargo pretenden implementar acciones de un grado de estupidez desconcertante. ¿Cómo no estamos muertos? ¿Cómo no nos ha invadido Chile por completo? ¡Cómo este país sigue funcionando, dios mío, no entiendo!

Lo que sí entiendo es que todo es plata. No están dispuestos a soltar un mango para solucionar este tema y este papanapartheid es súper barato. ¿Dudas? Ok, let’s do the math (without actual math, porque la odio). De arranque tendrían que invertir en personal de seguridad/policial, que esté en capacidad de tomar y procesar una denuncia por acoso y/o multar/detener/arrestar a un infractor captado infraganti. A eso, súmenle campañas de educación, tanto para mujeres, donde se resalte la importancia de DENUNCIAR estos actos y no quedarse calladas como unas cojudas, como para hombres, donde la sensibilización es clave para que no se DEN estos actos. Ahora súmenle lo que implicaría para la máquina gubernamental tener que lidiar con hordas de mañosos a nivel policial, judicial, etc, etc. Podría seguir… y ellos también, por eso pronto seremos un país vergonzoso que parcha una grieta estructural con plastilina.

 

thatsrealretarded

Little earthquakes

Hoy ha sido un día muy largo, pero no me puedo ir a dormir sin decirles lo siguiente: las reacciones del grueso de la población ante un temblor me dan vergüenza ajena. Sus carreras alocadas y sus nervios me decepcionan como especie. Y ni hablar de la gente que llora o se asusta de verdad. You have no dignity y los encuentro lamentables. Lo gracioso es que realmente se ponen en mayor peligro al entregarse al pánico sin reparo. El temblor, muy probablemente, no se volverá terremoto, así que se me calman. Quédense quietos y no les pasará absolutamente nada. Correr como cojudos por el edificio, on the other hand, will prove as dangerous as it is annoying. 

Tampoco es que me encanten los temblores. The only little earthquakes I enjoy belong to Tori Amos. Pero el 99% de las veces, no son el fin del mundo, so I just deal. Básicamente, me quedo donde estoy y espero. Lo voy midiendo en mi cabeza sin mayores aspavientos. Si llego a tomar la decisión de moverme es porque la situación lo amerita; pero 9 de cada 10 temblores habrán terminado antes de que yo haya levantado una ceja siquiera. Meanwhile, basics around me will have fled the conference room in the middle of a meeting.

Así que, to spare you further embarrassment, les propongo lo siguiente:

Resistan las ganas incontenibles de volverse monos y/o tuitear «Temblooooooor».
Calmadamente, pregúntense…

¿Es una casa? ¿Es un edificio? ¿Hay poca gente? ¿Hay mucha gente?
Si es una casa, probablemente estás en un segundo piso o quizá tercero y no hay mucha gente. It’s ok, make a run for it. Si te hace sentir mejor, qué más da.

Pero si estás del cuarto piso para arriba, chapa tu viga nomás y espera la calma.
Si te desesperas, probablemente será peor.

¿Y qué sucede si ha pasado un rato y la calma no llega? Personalmente, yo prefiero the old-douchebag-from-Titanic approach. El edificio muy probablemente no se va a caer y si se cae, no importará dónde estés, igual te va a chancar. Might as well go with your dignity!

Pero, if you must, piensen en la mejor estrategia de salida y ejecútenla con toda confianza. You’re sassy and in control. A estas alturas, la mayoría ya habrá salido corriendo y podrás escapar tranquilamente.

Should you encounter basics and lessers laying injured along the way, it’s your call to stop and help.
Personalmente, yo…


Solamente, hagan lo que hagan, no sean una de estas personas:

La que llora sin razón.

No. Just no.

El huevón que es un cerdo machista 364 días del año y una pasiva el día que hay temblor.

Seriously, guys. How unattractive is that.

La que grita «Señor, aplaca tu ira».

Siempre parece haber una.

La que no cree en nadie.

O peor… el que no cree en nadie.

No es por ser sexista, pero los hombres sí tenemos más fuerza. That’s just a fact.
And exactly why this is all kinds of embarrassing and wrong, omg stop.

En conclusión, get a fucking grip. La tierra puede estarse moviendo, pero no hay razón para perder la compostura. Have some self respect. Dejen de ser palomas que comen del basurero de la vida, por favor. You can’t even fly.

 

Radiohead

Estoy seguro de haber mencionado esto antes: sufro de insomnio. Pero no realmente. O no estoy seguro. See, lo que sucede es que mi cerebro prefiere hacer cosas de noche. O quizá no encuentra otro momento para dedicarse realmente a lo que le interesa: me. Además, cuando todo está en silencio es más fácil concentrarse, escucharse, dejar todo salir. Ahora sí estoy seguro de haber mencionado esto antes. Hmm, quizá debería buscar el post donde hablé de esto para no ser terriblemente repetitivo, but I guess it bears repeating.

Mi cabeza es un lugar de mucho trajín, el más agitado que conozco. Envidio a todos aquellos que pueden encontrar paz y quietud en su interior o forjar un happy place en la esquina más colorida de su mente. Bah, quizá envidia is too strong a word. Pero sí me encantaría que, al menos cuando quiero dormir, mi cerebro se calle un rato. You see, I’m a worrier. It’s who I am. Si no tuviera de qué preocuparme, me preocuparía de no tener de qué preocuparme. Sospecharía. Desconfiaría. Pensaría que ciertamente tanta calma no puede ser real porque jamás lo ha sido y el cuchillo debe estar escondido en algún lugar. Could this be an arm around my shoulder? Well, surely the hand holds a revolver. Ay, Moz, mi amor. World peace may be none of your business, pero cómo me conoces, ctm.

Cuando mi cabeza no está preocupada, canta. Sí, canta. All by itself. No sé cuántas personas entienden el real significado de Radiohead, pero me cuento entre ellas. Empieza una canción y no se detiene hasta que termina o es reemplazada por otra. And it’s loud. A veces me pregunto si ya se oye por fuera. Aunque debo reconocer que ahora sucede menos que antes. La ansiedad ha sabido posicionarse mejor en los charts de la medianoche. Dance with the Sufis, celebrate your top ten in the charts of pain. Lover brother bogenvilla, my vine twists around your need. Ahora suena Tori, por ejemplo.

Cuando mi cabeza no está angustiada o captando Spotify, está recibiendo frases del más allá. De las musas. Por ejemplo, esta noche, recibió una nota del pasado. Quite randomly, I might add. Una frase que me impresionó sobremanera cuando la escuché por primera vez. Creo que fue en el Starbucks de Benavides, el que está casi llegando a Surco. Ella y yo hablábamos de él y yo. ¡Cuántos años han pasado de eso! Ella me dijo, citándolo a él, hablando de mí: «me dijo, huevona, literalmente, sentí cuando su muro se cayó». Cuando mi muro se cayó. Literalmente. Las palabras me remecieron como si, efectivamente, colapsara una pared detrás de mí. Sabía exactamente a qué momento se refería, además. Pero yo mismo no había sido capaz de moldearlo en palabras. It was delightfully accurate, tbh. Hasta ese momento, todo había sido casual, sin compromisos, sin corazón. Or so I kept telling myself. Y un buen día, la represa se rompió. ¡Pero fue tan silencioso, tan imperceptible, tan dentro de mí que hasta el día de hoy me sorprende que lo notara! Fue algo que cayó como un yunque de mis hombros a las caderas; causando que me desplome ever so slightly mientras me sostenía. Pero, joder, habría tenido que descuartizarme para encontrarlo. No sé cómo lo pescó. «Literalmente, sintió cuando tu muro se cayó». Honestamente, musas queridas, hubiera dejado mis paredes bien arriba, con cerco eléctrico y caseta de vigilancia. I guess it’s sort of funny now.

Lo bueno de cumplir con las musas es que usualmente termino lo suficientemente exhausto como para fundirme con mi cama y caer en coma con relativa facilidad. Lo malo es que son las 3 de la mañana y se vislumbra un descanso poco reparador. Bueno, que me regrese el alma al cuerpo que quiero dormir. Calling for my soul at the corners of the world, I know she’s playing poker with the rest of the stragglers… #nowplaying.

You tell me…

Cometí un grave error anoche.
Vi Bridegroom en Netflix.

Por lo general no consumo documentales. I prefer my depressing stories to be loosely based on reality, thank you very much. Pero hace poco alguien me lo mencionó y recordé haber visto el viral de Shane hace algún tiempo, así que me dije «qué tan terrible puede ser si ya conozco la historia». Well…

Evidentemente, esta es una historia que me taladra el pecho y estruja sin misericordia el nervio más recóndito, consustancial y auténtico de mi ser. Bajo cualquier circunstancia, en cualquier momento, este filme me reduciría a un barrizal de lágrimas y moco. Pero particularmente ahora, en este contexto de Guerra Santa que estamos viviendo, su mensaje me conmueve mucho más, me golpea más de cerca, me duele como si me hubiera pasado a mí.

Lo que hizo esa familia no tiene nombre, excusa ni perdón. No me refiero (solo o necesariamente) a impedir que el amor de la vida de su hijo sea parte de su funeral. Eso es atroz, sin duda, pero no es lo peor. Lo peor es que enterraron una mentira. Lloraron por un hijo que no tenían. Su verdadero hijo no estaba ahí, no era a quien honraban, y no les importó. Porque lo que importa es el qué dirán. Lo que importa es que nadie sepa que era cabro. ¿Qué clase de padres son esos? ¿Eso es la familia «normal»? You tell me…

Le pusieron bridegroom a su tumba, para que el mundo sepa que era un buen cristiano, que aquí no pasó nada, que Jesús lo va a recoger. Era su hijo y le robaron. Lo despojaron de un entierro con respeto, un descanso con dignidad. Lo borraron. ¿Quién aprovecha la muerte de un hijo para editarlo, para censurarlo, para retractar toda su vida? Ahora su tumba está flanqueada por los lotes de ambos padres, uno a cada lado, como un niño que se portó mal y debe ser vigilado por toda la eternidad. Ni siquiera en su fucking tumba podrá escapar de las únicas personas que nunca lo aceptaron tal cual era. Las que se supone tendrían que haberlo amado como a nadie.

Pero qué refrescante es ver la otra cara de la moneda. La familia de Shane, puta madre. Hasta la fuckin’ bisabuela de 400 años que mataba serpientes y no sabía en qué día/hora/planeta vivía, lo apoyaba incondicionalmente. Eso es algo que no se ve todos los días, pese a que la lógica te haría creer que es lo normal. No sé. Me alegra que exista gente así, sin miedo a querer. Hay mucha gente repugnante en el mundo hablando pichuladas «en el nombre del Señor»; promoviendo miedo y odio vía paneles frente a universidades; escudándose detrás de su peluquero, que le cae regio, para consolidar prejuicios que equivalen a meterle un balazo al fuckin’ peluquero; o aduciendo que no podemos hablar de derechos humanos para hombres y mujeres gay porque, científicamente hablando, no existe un «gen gay» (a diferencia de, digamos, nuestras almas que salen hasta en las radiografías, ¿no?). Con tanto salvaje disparando argumentos tan absurdos, es una bocanada de aire fresco que hayan congresistas legendarios liderando el cambio y tanta gente dispuesta a salir a la calle a defender el amor en todas sus presentaciones (o en el caso de la familia de Shane, salir en un documental for the whole world to see).

Estamos en un momento histórico, sépanlo. Me gustaría pensar que vamos a salir ilesos del otro lado, pero muy probablemente no será así. Como cualquier evento que sacude las placas de la historia y forja futuros que en su momento parecen inimaginables, este será un proceso árduo, doloroso y quizá violento. Mi roommate -ever the LGBT warrior❤️ me dijo hace algún tiempo, cuando apoyó públicamente la unión civil desde su trinchera, es decir, su propia empresa, y fue atacada de la forma más vil y cobarde por gente repulsiva, «si a mí que no soy gay, me duele que me digan estas cosas, no me imagino cómo se deben sentir ustedes de que esta gente exista». Me conmovió terriblemente porque es cierto. Es fácil perder la esperanza cuando se es la minoría, cuando estás del lado que recibe el puño desde la pubertad, cuando eres el punchline de todas las bromas. Pero, puta madre, ustedes y yo sabemos que tenemos que seguir empujando. Por los Tom y Shane que en el Perú también existen. Tenemos que luchar por el amor y la justicia, aunque sea solo para joder, csm.

 

Oh, wow.

Hola, soy Luis y soy adicto a Netflix. O sea, aún estoy en la prodigiosa etapa de la adicción en la que me entrego sin reparos al hedonismo sin que me arruine la vida, but it’s an addiction nonetheless. El día llegará en que deje de ser funcional, de ir a trabajar, de salir a la calle, porque preferiré quedarme viendo Netflix. Sencillamente, lo sé. No en vano el término binge-watching se popularizó con la proliferación de estos servicios de televisión en streaming. Así es como en el poco tiempo libre que tengo, me he dedicado a ver series y películas. Particularmente, y me sorprende ligeramente dada la oferta, series y películas que ya vi.

Si me siguen en Twitter sabrán que recientemente maratoneé las siete temporadas de Buffy The Vampire Slayer todos los días sin parar. Sin falta, cada hora de almuerzo, veía por lo menos un capítulo mientras cocinaba, me servía y almorzaba. Cuando terminé de ver Buffy, me sentí perdido, confundido. ¿Ahora con quién almuerzo? Intenté con Family Guy pero los Griffin no son gente con la que quiera comer. ¿Qué hacer? ¿Empezar con la primera temporada de American Horror Story? ¿o House of Cards, de la que todo el mundo me habla? No lo sabía, neither felt right. Entonces, los vi. Mis viejos amigos. «Recently Added»: Skins.

Las series 1 y 2 (de UK, obviamente) serán por siempre las mejores para mí. Tan solo amo a todos los personajes. Nunca vi la 3 o la 4, pese a que estoy de acuerdo con la mayoría en que Effy es el mejor personaje de todos. No obstante, aunque Effy sea la mejor, mi favorita será por siempre y para siempre la fantástica Cassie Ainsworth. Cuando me enteré que regresaría para el series finale, Skins 7, enloquecí. Sin embargo, cuando salió Skins Pure, no la vi. Necesitaba revisar, repasar y revivir la historia original antes de llegar al gran final. Ese meta me hizo devorar Skins 1 y 2 en cuestión de días y la única conclusión posible es… Cassie is and always will be my absolute kindred spirit and here’s why.

Right off the bat, tenemos algo importante/horrible en común.

De hecho, Cassie hacía cosas que yo hacía. Como por ejemplo:

Y estoy seguro que mucha otra gente también ha hecho esto alguna vez, pero su concentración al hacerlo me hablaba directamente. Yo SÉ por qué lo hacía y en qué pensaba. No es tan infantil como parece.

Cassie era la outsider evidente, siempre en su propia cabeza… which was decidedly a strange and goofy place.

Pero también un lugar de reflexiones tan interesantes como inesperadas.

Seriously, bitch was deep like the cool blue ocean!

Y así de inestable.

Homegirl just went up…

… and down…

… and up…

CA-cassie-ainsworth-28753913-500-275

… and down again.

Y, como yo, no tenía ni perra idea de por qué la vida era así.

Pero sabemos que probablemente aún estamos cuerdos porque…

Deep down, we’re really just extremely sensitive… to everything and everyone.

tumblr_mqtcb952dX1rgk39fo1_500

Hopeless romantics, even…

Ill-fated romantics, actually…

Whenever things seem to be going right, something’s always lurking in the shadows, isn’t it?

Oh, the mistakes we’ve made in stranger’s places…

Only to forget.

(I’ve actually said these words recently. Ugh, ¡mátenme!).

Pero, hey, estamos decididos a mantenernos optimistas. Cueste lo que cueste.

Nos alejamos de lo que nos hace daño.

Porque la vida no nos va a ganar. That bitch!

We demand answers! ¡Exigimos satisfacción!

We will put our game face on if necessary to hit Life with all we got.

We shall take no criticism.

And we will READ a bitch!

‘Cause we might be freaky but we’re still in charge.

Look at her, taking her sunglasses off like a mothereffin’ icon.

Ay, Cass…te quiero. Let’s start some shit!

Let’s show people how we roll!

(Shots? I’LL SHOW YOU SHOTS).

¡Hagamos la piedris en Holy Pop!

Cassie-cassie-ainsworth-17954278-500-214

Let’s dance our trouble away!

Porque si todo lo que sube tiene que bajar, it can work the other way around. 

So bounce, bitch. Bounce.

Buenas noches, Gabo

El día inició lento. No work, no nothing. Solo mis planes de ir a la playa a disfrutar del fin de semana largo. Hice mi maleta, me bañé, me tomé una cerveza. Business as usual. Me subí a un taxi rumbo a San Borja solo para descubrir que Gabriel García Márquez se había ido. Toda la magia del día se hizo humo. Qué oscuro se me puso el cielo de pronto. Mi adulto seguía fidgeting con el celular, escuchando las noticias, haciendo planes; mi niño, el que amó a Gabo, se sentó en un rincón de mi cerebro, mudo. No se levantó hasta mucho después. Nos abrazamos y soltamos unas lágrimas por nuestro favorito.

Aunque no había escrito nada en años y probablemente no lo haría jamás, no me gusta la certeza de saberlo. Es otro más. Uno más de mis héroes que se va. Cada vez son menos los que aún están aquí y me da tanta pena como pánico. Me entristece saber que no estarán más aquí para cargar el peso del mundo sobre su espalda, mi peso muerto. No estarán aquí para iluminarnos, para señalar el camino en la distancia, el que ellos ya vieron hace mucho. Me da miedo saber que cada vez son menos los que sostienen el fuerte, que su partida significa que ahora somos nosotros los que tenemos que alzar las manos y cargar el techo del mundo. Ahora soy yo el que tiene que hacer algo para que la sociedad no colapse bajo el insoportable tonelaje de su propia ignorancia y oscuridad. Ya no puedo ocultarme detrás de mis héroes porque todos están muriendo. Todos han envejecido y están encontrando, uno a uno, el descanso que se merecen por luchar contra toda la mierda que implica vivir en sociedad. Ay, cómo se lo merecen.

Pero qué cómodo estaba yo, aprendiendo de ellos, leyendo bajo la sombra que me daban. Cada vez son menos y la sombra es más estrecha. Cada vez estoy más consciente de mi papel, de mi deber. «El deber revolucionario de un escritor es escribir bien», dijo mi héroe caído. Me parte el corazón leerlo ahora, porque es cierto y él lo cumplió a cabalidad. Yo, sin embargo, he sido caprichoso en mis trabajos, he tomado a la ligera mi deber. Te debo más que eso.

Es tan raro que gente que nunca conocí pueda haberme conmovido tanto. Ese es el poder del arte. Ahora no me queda duda. Por eso me da tanta pena tu partida, Gabo. Y sé que todo el mundo lo va a comentar y saldrán los fans de última hora y a todos les llegará al pincho leer «esos» status de Facebook o tuits descorazonados, pero para mí el mundo es menos mágico desde hoy. De chico odiaba leer, if you can believe that, hasta que mi hermana me prestó Doce Cuentos Peregrinos. Hasta el día de hoy, uno de los libros que más quiero (porque yo los quiero). No pasó mucho tiempo antes de que yo mismo empezara a escribir y se lo debo, en gran medida, a Gabriel García Márquez.

Gracias, Gabo, por no ser aburrido, por ser mágico, por ser diferente. No me importa que seas por siempre mejor que yo (as evidenced by this blog), lo que importa es que me encendiste. Me diste permiso para darle rienda suelta a mi mediocridad hasta que, un día, algo me salga bien. Espero que así sea y te lo agradeceré llegado el momento. Buenas noches, héroe. Que descanses.

 

Ficciones verdaderas

For the muses.

 

 

Pues, a lo que iba. Estoy solo. Estuve hasta hace unos minutos en una fiesta con varios grupos de amigos diferentes, pero me fui. Temprano, supongo, considerando que es sábado y mañana no tengo absolutamente nada que hacer. Pero quería irme. No porque la fiesta fuera tediosa o aburrida — de hecho estaba buenaza —, sino porque de un momento a otro, me cansé de las luces y el unts-unts-unts, el olor a cigarro y turra alcohólica (no mía, por cierto, porque no tomé nada). Así que sin mucho aspaviento, cogí mi hoodie del festival, me despedí de todos y me fui. En el camino, una zancuda me dijo «hola» de manera sugerente. Esquivé la nube mortífera que la rodeaba y continué mi camino hacia la avenida. La idea de no tener que compartir un taxi hasta mi departamento me parecía extraordinaria. Darle mi dirección al taxista y alguna que otra indicación me parecía interacción suficiente. So I left. By myself. Lone wolf.

Quiero mucho a mis amigos, a todos. A los que veo poco, a los que veo mucho, a los que se ven sin mí, a todos. In no way should my running for the hills suggest otherwise. Pero de un tiempo a esta parte, actúo sobre mis impulsos y a veces estos me piden recluirme para estar conmigo mismo (a.k.a prestarle atención a las ideas que habitan en mí). Se aburren si no las escucho, you know… Lo más curioso es que después de un rato, in my fortress-of-solitude state of mind, me pillo teniendo conversaciones imaginarias con gente que no está ahí y que, de hecho, estaba allá. Sé que tengo problemas mentales, pero no son tan severos y no puedo ser el único, así que me veo obligado a preguntarme — y por extensión a ustedes, amables lectores —, ¿me pasa solo a mí? ¿Solo yo tengo conversaciones completas, full emoción, con gente que no está ahí? Tipo, no gente muerta or anything. Tampoco imaginaria. Gente real. Solo que no está físicamente conmigo, respondiendo.

Claramente me pasa cuando tengo algo que decir y no sé cómo decirlo. Me pasaba mucho cuando terminaba con algún ex. Todas las cosas que siempre quise decirle y no pude se desarrollaban en sendos unipersonales en el teatro de mi ventana. No puedo ser el único al que le pase. O quizá sí. Mi cabeza es un sitio complicado, pero me gusta. For the most part anyway. Excepto por las noches. Por las noches es difícil. Cuando todo lo demás está en silencio, puedo escuchar mis pensamientos con mayor claridad. No contentos con que los escuche, estos gritan y corren y no me dejan dormir. Me quedo tirado en mi cama por horas, con la cabeza apoyada en mi brazo, mirándome el antebrazo en la oscuridad hasta que las formas no me hacen el menor sentido. De pronto recuerdo cosas sin importancia. Recuerdo ser pequeño, en mi cuarto de infancia, temiendo que se metieran a robar a través de mi ventana. No sé por qué. Luego me sorprendo de cosas idiotas que se me ocurren, como que la tos y la risa empiezan en el mismo lugar y de la misma forma; sin embargo terminan en historias dramáticamente diferentes. No obstante, llevadas al extremo, ambas confluyen en lágrimas. Y no sé por qué se me ocurren estas cosas, pero se me ocurren. Las apunto y vuelvo a dormir. O a intentarlo.

De pronto es de día. Hice todo lo que tuve que hacer. O no. Pero estuve lo suficientemente distraído — ¿o concentrado?— para bajarle el volumen a todo. Y sí, estuve con gente y fui otra persona, que es la misma persona y que soy yo en parte y en teoría. Es gracioso como uno es tantas cosas y tantas personas con gente alrededor. ¿Y la gente que no está? Pues, la recreo. En cualquier momento me invade un recuerdo, me asalta la nostalgia, o la rabia, o lo que sea que me provoque la persona que ha viajado a través del tiempo y el espacio para tocarme la puerta y romper mi tranquilidad, para bien o para mal. Entonces les hablo. O les grito. O les sonrío. Luego vuelvo a donde estaba y me pregunto, no sin vergüenza, si mi diálogo se filtró al mundo real. Si lo dije o lo pensé. A veces no recuerdo las cosas. No recuerdo nada. Incluso desconfío de lo que sí recuerdo. No sé si realmente ocurrió. Siempre imagino finales alternos a situaciones que aún no han terminado, o tengo estas conversaciones extrañas en las que me veo haciendo algo drástico y diferente. Luego de mucho tiempo, me confundo y no distingo lo que hice de lo que no, lo que dije de lo que imaginé.

Nunca estoy solo, no realmente. Pues cuando estoy solo es cuando más acompañado estoy, cuando hay más ruido, porque hay tanto de mí aquí, hay tanto yo adentro, que nunca estoy realmente on my own. La noche es quizá la parte más caótica de mi día. Ergo, no puedo dormir. Pienso. Recuerdo. Shuffle. Cuando era más pequeño, imaginaba que alguien corría al lado del auto en el que iba al colegio. Lo veía a través de mi ventana, correr, saltar, sortear los obstáculos del paisaje urbano que fluía como un río gris y carmesí a mi lado. Pavimento y ladrillos licuados por la velocidad siempre parecen dar ese mismo color. Él saltaba por los techos, se colgaba de los postes, hacia taburete con los peatones y autos. A veces era el hombre araña y era más divertido (porque se colgaba con sus telarañas) y a veces era un chico sin forma, una sombra de mi imaginación. A veces me daba cuenta que era yo, pero no me veía como yo. Otra vez me he perdido en nimiedades y recuerdos intrascendentes. Otra vez me estoy viendo el antebrazo. Otra noche sin dormir, miss Kaysen.