Archivo de la categoría: Sin categoría

A quick hello

¿Realmente ha pasado un mes entero sin que escriba una sola palabra? Is this the real life?

Veo que tengo algunos borradores merodeando por aquí, pero los debo haber escrito en momentos de gran debilidad. No reflejan lo que quiero expresar hoy, incluso si aún estoy de acuerdo conmigo mismo. Anoche Pikza me dijo que ya no era tan emo como lo fui en Generales, que me había aligerado… y es cierto. Not the emo part. Quiero aclarar que nunca fui emo. I was just depressed and had long hair. So, anyway, supongo que estas cosas permanecerán en el tintero digital hasta que decida que es mejor borrarlas por completo. Serán como el Director’s cut de «Perfume». Way bloodier and way better, but you will never read it.

Les puedo dar el equivalente a un gif.

Lo que menos hago es lo que más me define. Lo que más hago es lo que me desdibuja por completo. Pero tengo que ganarme la vida, pues. No puedo quedarme en casa trabajando en la gran novela que nunca escribí, right? Tengo que comer, pagar un alquiler, seguir viviendo.

Les puedo dar también the actual gif, que acompañaba esa entrada.

You get the picture.

 

Pero prefiero no karmearme ahorita con lo que pensé en determinado momento and just let it flow. Quizá es porque tengo una gatita de chalina en este instante, quizá es porque tengo que terminar un fuckin’ documento y no necesito más negatividad around it de la que ya siento, quizá es porque la idea de irme a Nueva York por un par de meses is actually fleshing out into a plan. Quizá simplemente estoy muy cansado para quejarme el día de hoy.

Sea como sea, solo quería decir hola. No sé quiénes me lean aún, pero sepan que, aunque no haya estado muy inspirado últimamente, Malas Traducciones is not dead. I’m not dead. Y si lo estuve, ya volví.

 

The Creation of the Worldney

In the beginning, Godney created the heavens and the earth… and then proceeded to record the vocals for Blackout’s standout track «Heaven on Earth«. But the earth was without form and void, and darkness was over the face of the deep, and the Spirit of Godney was hovering over the face of the waters… so we would have to wait ‘til 2005 to listen to that.

And Godney said, “Let there be light,” and there was light. And Godney saw that the light was good. And Godney separated the light from the darkness, i.e. she killed the lights. Godney called the light Day, and the darkness She called Night. And there was evening and there was morning, the first day… and later that first day she performed fresh-off-the-press single Kill the lights to an audience of bewildered stars and lesser celestial bodies.

And Godney said, “Let there be an expanse in the midst of the waters, and let it separate the waters from the waters.” And Godney made the expanse and separated the waters that were under the expanse from the waters that were above the expanse. And it was so. And Godney called the expanse (and made us feel like) Heaven, 24/7. And there was evening and there was morning, the second day. Some scholars go as far as saying «Out from Under» was also loosely based on this experience.

And Godney said, “Let the waters under the heavens be gathered together into one place, and let the dry land appear.” And it was so. Godney called the dry land Earth, and the waters that were gathered together She called Seas. And Godney saw that it was good, so she shot a video of her work.

And Godney said, “Let the earth sprout vegetation, plants yielding seed, and fruit trees bearing fruit in which is their seed, each according to its kind, on the earth.” And it was so. The earth brought forth vegetation, plants yielding seed according to their own kinds, and trees bearing fruit in which is their seed, each according to its kind… and also Smurfs. And Godney saw that it was good, smurfs and all. And there was evening and there was morning, the third day.

And Godney said, “Let there be lights in the expanse of the heavens to separate the day from the night… ‘cause all I really want is to hold you tight, treat you right and be with you day and night. And let them be for signs and for seasons, and for days and years, and let them be lights in the expanse of the heavens to give light upon the earth.” And it was so. And Godney made the two great lights—the greater light to rule the day and the lesser light to rule the night—and the stars. And Godney set them in the expanse of the heavens to give light on the earth, to rule over the day and over the night, and to separate the light from the darkness. And Godney saw that it was good (but not that good). And there was evening and there was morning, the fourth day…

And then She did a whole bunch of other shit but grew bored of not being worshipped and generally adored, so She created gays.

 

It’s workney, bitch!

Estos últimos meses han sido particularmente movidos en el mundo del pop, ¿no? Katy Perry enterró su Teenage Dream y, no contenta con eso, le prendió fuego. El producto final de tan avezado statement fue una canción que tranquilamente pudo haber entrado en el disco que pretende dejar atrás, pero bueno, whatevs. It’s fun and spunky y todas las cabras se lo agradecemos. Es otra de esas canciones de autoayuda a las que Katy nos tiene felizmente acostumbrados. Sin duda todos cantaremos «Roar» a todo pulmón en alguna fiesta maricona pensando en nuestros exes y sintiéndonos súper felinos y oh-so-over-it. Guilty!

Luego está, por supuesto, Lady Gaga, de quien hablaría pestes si no fuera por la presentación de esta mañana en Good Morning America, donde me confirmó que está empeñada en dejar de ser una pobre diabla ridícula y volver a ser divertida. De hecho, las interpretaciones en vivo (iTunes Festival, anyone? That was decent effort, right?) y el genial video de Inez & Vinoodh son directamente responsables de que un not-so-memorable lead single como «Applause» se haya merecido nuestro double-take. Ahora puedo decir que me gusta y la disfruto. Además, hay que reconocer el impecable power play de la mostra. Le robó el thunder a Katy maleadazo. La pobre se mató anunciando la fecha de «Roar» con teasers y huevadas y Gaga le quemó la película en dos patadas. Una semana después, además, salió con esto. Gurl, don’t even bother burning your wig. It’s already been snatched.

No puedo dejar de lado las increíbles aventuras de The Tongue featuring Miley Cyrus. Esta chica básicamente se está masturbando en cualquier escenario que la reciba. Ya nos había sorprendido ingratamente con el video de «We can’t stop», toqueteándose and trying way too hard. Ese fue el momento, además, when we were first introduced to The Tongue. Después de sobetearse contra Robin Thicke en los VMA’s, Miley dejó claras dos cosas: 1. she really will not stop. 2. The Tongue is here to stay. Hoy, nuestra buena amiga The Tongue reapareció en el nuevo video de Miley, «Wrecking Ball». La verdad, la canción es de puta madre y el video hubiera sido espectacular de no haber sido por The Tongue. La secuencia inicial (que muchos comparan con el himno a la tristeza de Sinead O’Connor) prometía TANTO que puedo llorar. Hubo un breve momento de gloria… and then that tongue. La mocosa se puso a lamer todo lo que encontró en el set y el contraste entre la vulnerabilidad y la dureza de la construcción/destrucción saltó por la borda. Se volvió otro intento más de Miley por llamar la atención. Ok, creciste, we get it. No tengo que verte el pezón para saberlo. Missed opportunity that video, en lo que a mí respecta.

PERO you can forget about all these lessers (excepto Queen Selena que sigue siendo perfecta y ha sido aprobada by Godney herself) porque el Spearitu Santo habitará entre nosotros una vez más. Así es, she’ll hit us, baby, one more time. En SIETE DÍAS, our very own Pop-Princess-now-Queen-of-Pop, Britney Spears, descenderá de los cielos con un mensaje divino que fuentes aseguran será «Urbaner And Also More Spearitual And A Little More Personal» (MuuMuse es el mejor pop blogger que pueden seguir, tbh!). Obviamente, no puedo esperar más. Esta será la semana más larga del año. En parte porque pese a tener varias pistas (BritBrit was not shy when it came to hintdropping), realmente no sé qué va a pasar este 17 de setiembre. ¿Será el nuevo video para su single, tentativamente titulado «Werk bitch»? ¿Será un live performance desde Las Vegas para anunciar las fechas de su residencia en Planet Hollywood – a house of worship for Spearitual leaders henceforth? ¡¿Serán todas las anteriores, QUÉ?! Simply put: I cannot.

A siete días del magno evento, podemos esperar que #werkbitch se leakee en cualquier momento y despertemos con un nuevo track de Britney en nuestros corazones, à la Hold it against me. ¿Se acuerdan? Twitter was ablaze with homos everywhere fan-girling all across the globe. Fue hermoso, como Navidad. Estamos a siete días. Siete días. She’s coming for all the wigs.

 

Hell no

He estado en la shit, amigos. No he tenido tiempo o ganas de escribir nada. Primero estuve muy ocupado, viajando, trabajando and whatnot; ahora tengo un resfrío que me pudre el cerebro y no me deja concentrarme en ninguna de las 35 cosas que tengo que hacer durante las próximas semanas. Gotta love that agency life (or death, whatevs). Pero me pasó algo esta mañana camino a la oficina que no puedo dejar de mencionar. Seré breve.

Mi agencia se ha mudado a Miraflores, por lo que desde hace unos meses camino mucho. Por lo general del depa a la agencia, de la agencia al gimnasio, del gimnasio al depa. Quizá algún detour por un libro en Ibero, una chela en Berlín o, con cada vez mayor frecuencia, mi grocery shopping en Wong. Anyway… esta mañana iba caminando a la oficina, audífonos well in place, escuchando Too Many Friends de Placebo y otros éxitos de Brian Molko & co., cuando veo a un par de señoras frente a una casa. No le tomo importancia, asumo que viven ahí. But they don’t. Una de las señoras, con expresión cansada, me dice algo que no escucho y apura los dedos entre sus papeles. Pronto me doy cuenta de quién es esta mujer y antes de que pueda extender su propaganda religiosa le digo «no, gracias» y sigo mi camino without skipping a single beat.

Dos casas más allá, otro duo de señoras hace lo propio. It really pissed me off. Quién es esta gente para asumir que puede tocar tu puerta at such an ungod(ney)ly hour* e interrumpir tu rutina para hablarte de SUS creencias. No entiendo. O sea, en serio no entiendo. Qué tienen en el cerebro. La libertad de fe no te da ningún derecho de ir de casa en casa o deteniendo peatones such as myself para hablarles de tu religión y empapelarlos con tu parafernalia divina. It’s not okay. Júntate con tu gente, abraza tu religión, dense la paz, bailen para que llueva, I could give a shit! Pero a mí no me interrumpas para decirme cojudeces. No lo comparto. No tienes ningún derecho a acercarte a mí o mi hogar para proponérmelo.

Lo que más me indigna es que no se les ocurre que están mal, que asuman que pueden hacerlo sin cuestionarlo siquiera. Oye, yo no te jodo y te pido que creas en la evolución o que los gays pueden formar familias, los judíos no te tocan la puerta para hablarte del Rosh HaShaná y decirte que es el año 5774 (PS: jamás se me había ocurrido que podía NO ser el 2013 and it really blew my mind), los chinos no se aparecen en tu jato el 31 de diciembre para decirte que estás hablando huevadas, QUIÉN CARAJO ERES TÚ para meterte donde no te llaman con tu cuestionable mensaje divino. Vive y deja vivir, and while you’re at it, deja de joder.

En otro momento más combativo de mi vida, me hubiera encantado decirle a esa señora «no, gracias, I’m with Satan«; pero hoy en día no me parece tan útil. Antes sí. Quería que les joda mi presencia tanto como a mí la suya. Pero ahora parece demasiado esfuerzo ser desagradable (además estoy resfriado). Pero sí me hubiera gustado tener tiempo para preguntarle qué religión vendía y por qué sentía que podía hacerlo. Seguramente no le hubiera podido hacer entender ni mierda y le habría molestado tanto o más que si le hubiera dicho que soy cientólogo, iluminati o Harry Potter; pero al menos, en el fondo, le habría entrado la duda por un segundo. Sé que habría sido así, even if only for a fraction of a second. Porque por más estúpido que te vuelva la fe ciega, el ser humano no puede evitar pensar. Por un nano segundo, esa mujer habría dicho «verdad, ¿no? Es temprano y estoy en la casa de un X hablándole de mi fe, que probablemente no comparte». Luego, como toda buena beata, hubiera elegido su respuesta: «ay, pues, pero claro. Es mi misión como buena (inserte religión pesada y toca timbres aquí) salvar a estas pobres almas». And shit would’ve gone on unchanged, as it so usually does… Nada peor que asumirse en una posición moral intrínsecamente mejor que el resto, amigos. Nobody wants the holier-than-thou bullshit you’re selling, lady. Try Avon.

 

*speaking of… if the hour is upon us, would you hold it against me?

Tengo que hablar de Smurfney, obvio.

Ladies and Gentlemen, we interrupt our regular posting of Malas Traducciones, to bring you a special bulletin from the intercontinental radio news. Our very own Pop Princess, now Queen of Pop, has a special announcement she would like to make:




Perdón, pero, ¿podemos tomarnos unos minutos de nuestras agitadas vidas para comentar el gran acontecimiento de esta semana? Obviamente estoy hablando del estreno del nuevo video de la mismísima Godney Jean Holy Spear-it, titulado Ooh La La. The one and only Britney, escoltada por los frutos benditos de su vientre, Sean Preston y Jayden James, llega a nosotros vía papá pitufo y debo decir que concuerdo con Otrodaniel cuando dice que es lo peor/lo mejor que he visto. Let’s review.

Claramente este video fue concebido para venderle el soundtrack a los niños, de la misma forma que la película fue concebida para venderles merchandising. I mean, let’s face it, ¿era realmente necesario que hubiera «Los Pitufos 2»? Anyway, cabras all around the world rejoice porque de no ser por esta codiciosa secuela, tendríamos que esperar hasta final de año para escuchar una nueva canción de Britney (y aún más para un nuevo disco). Si bien no es un feet-stomping club banger, el último Matadero demostró que súper se deja bailar y ya era hora de que dejemos de lado Scream and Shout del irrelevante Will.i.am (que obviamente solo toleramos por el retorno de BritBrit y su épico acento inglés, #alleyesonOZ).

Nuestra Señora del Pop arranca esta extraña fantasía de 4+ minutos en un cine y, de pronto, con la expresión facial más increíble en la historia de la imagen, la pobre mujer es zappeada hacia un colorido mundo que le llega al talón. Much like the world she currently lives in, tbh. Los hijos, que están un poco de relleno, ríen y se regodean sabiendo que, además de heredar la Tierra, heredarán la villa pitufo que, claramente, ya aceptó a Britney como su nuevo dios. Tipo, todos son enanos azules and She’s looking gigantic and sharp in a cherry-colored dress con zapatitos de animal print. You do the math.

El resto del video transcurre entre escenas de la película y tomas de Godney doing Godney things, como por ejemplo, verse hermosa y en forma; mover los brazos enérgicamente, mas no las piernas; ligeros hair flips y vueltitas á la Slave 4U, que contienen más poder del que dejan entrever; hacer expresiones faciales que nos recuerdan su breve rol como Amber Louise, from the great State of Alabama; enviarle mensajes velados a Katy Perry (que, para quienes no lo saben, da voz a pitufina) que dicen «te tengo en la palma de mi mano, hasbeen«; poner las caras más dulces y maternales del mundo al mismo tiempo que se sienta en la cara de un pitufo (porque nadie en el partenón del pop sabe explotar la dicotomía de la virgen y la puta mejor que the legendary Miss Britney Spears, sépanlo) y cualquier otra cosa que los seres superiores gustan hacer.

Finalmente sucede lo que todos esperaríamos que suceda: los pitufos hacen una coreografía alentados por #lamismísima, que se sienta dulcemente detrás de ellos haciéndoles gestos de aliento/indicaciones claras sacadas de su exitoso catálogo: «Gimme more, smurfs! Gimme more!«. Pero quizá lo más bonito de todo es verla tomar la mano de sus hijos. Me mató. Recordemos que la pobre mujer estuvo en el HOYO más profundo, donde solo Lady Gaga y otros bichos del inframundo deberían morar, cuando ellos eran más pequeños. Esa imagen fue sencillamente lo mejor del video.

Y sí, evidentemente, no soy ciego a lo ridículo del video, pero lo considero un spin-off de su videografía. No es 100% Britney, es algo fabricado para Los Pitufos 2 y salió súper tierno, no me jodan. Es una de esas cosas que son tan malas que son buenas y debo señalar que lo UBER MEJOR (slash lo peor) de todo es, indiscutiblemente y como ya dije, esto.

#kthxbai

A rant

Yo no creo en los arrepentimientos, sépanlo desde ya. Todo lo que he hecho, para bien o para mal, me han traído al punto en el que estoy y no hay nada que lamente. Mi vida resultó bastante mejor de lo pronosticado. Sí, obvio, he dicho y hecho sendas cojudeces en mi juventud, ¿pero y? Haven’t you? Son cosas que pasan y, sí, a veces recuerdo algunas y me tapo la cara avergonzadísimo diciendo «¡en qué mierda estaba pensando!», pero ya, ya está. Nadie se ha muerto por eso. No me arrepiento de las decisiones que he tomado o las opiniones que he dado (incluso si hoy las he cambiado/madurado). Tampoco lamento las veces que me he peleado, he sido irresponsable, ingenuo o hijo de puta. Podría decir que lamento haber lastimado gente, sí, pero en el fondo… meh. Tampoco es como que lo hice a propósito. Si lo hice fue por ignorante, por chibolo o por huevón. Neither of which I am today. Además, ay, la vida es dura, grow a pair. A mí también me ha caído durísimo en algún momento y sigo vivo. Con suerte todos hemos madurado y aprendido a perdonar y ser perdonados, ¿no? Look at these hot bitches, they did alright.

Dicho esto, hay dos cosas que me generan similar escozor al que el arrepentimiento despierta en la mayoría de personas. Uno, quedar como un idiota. Dos, que me decepcionen. Cuando ambas se combinan, mi incomodidad existencial alcanza magnitudes telúricas. En este momento, me siento así. Intranquilo, molesto y exhausto. No tiene sentido entrar en detalles, este no es el lugar. Pero necesito expresar mi malestar, así que lo haré con toda la vaguedad del caso, to protect the innocent and the not-quite-so. Esto probablemente sea otro rant of hot-headed opinions, de los que muchos me advertirían no tener, pero, como ya dije, I don’t do regrets. Todos podemos aprender una lección de madurez y humildad, aunque sea dura o de la persona menos madura y/o humilde (a.k.a, me).

Cuando algo, a todas luces, no anda bien, promoverlo es tan difícil como inútil. Además, uno queda como el más ingenuo del mundo, por no decir como un pelotudo que sigue tomando el kool-aid against all evidence. Hay un momento en el que, si la situación no mejora, «mantenerse positivo» es hacerse el huevón (o peor, serlo). Me siento peligrosamente cerca de esa línea.  No me gusta. No lo acepto. Rechazo los chivos expiatorios, foul play and petty shit. Démonos una buena y larga mirada a nosotros mismos antes de apuntar el faro de Miraflores sobre las «deficiencias» de alguien más. Asumamos errores y responsabilidades, todos, en lugar de señalar a uno. ‘Cause nobody puts Baby in a corner. I won’t stand for it. Las cosas no están perdidas, pero si seguimos en este plan, bien podrían estarlo.

A small thing can make a big impact. ¿Por qué no empezar por lo primero, lo más básico, lo que «el mundo» da por sentado pero nosotros sabemos que no es así? Stop acting big and start being big, con todo lo que conlleva. No quiero vivir en la casa modelo de los Bluth, no quiero que en cualquier momento se nos caiga el cartón. No sé. Ya no sé cómo hilar mi desencanto con todo el asunto. Las actitudes que he visto me han decepcionado, it all just keeps piling on. Se me muere el amor. Por negligencia, además, which makes it so much worse. Todavía hay cosas que se pueden hacer, pero parece que no queda quién las haga. Esto es todo lo que veo ahorita… and I’m truly disappointed. Truly, truly, truly, oh…

 

Jet lag

Mis primeros días en Madrid pasaron como un sueño. No necesariamente porque la ciudad o la compañía fueran particularmente «de ensueño» (que lo eran), sino porque mi cerebro no terminaba de procesar que estaba, in fact, ahí. Caminaba por el paseo del Prado, admirando la arquitectura, perdiéndome entre la gente, respirando el aire frío de una tarde sin lluvia y no terminaba de absorber los detalles más básicos. Una bruma cerebral me impedía distinguir Madrid de Buenos Aires, Boston o Nueva York. Sabía que no estaba en casa, pero no sabía dónde estaba realmente. No me entraba en la cabeza. Jet lag, pensé.

La familiaridad de quedarme con Johanna tampoco ayudaba. Sé que ella vive en España, pero la vi hace no mucho en Lima, so you can imagine lo poco que ayudó eso a aterrizar mi mente. En fin, mi paso por Madrid fue más un momento para conectar con mi mejor amiga de muchos años que un viaje hecho y derecho. All good. Luego, sin darme cuenta, estaba caminando por las viejas calles de Ginebra, cruzando el pont du Mont Blanc. El Jet d’eau a mi izquierda, una maleta más pesada de lo que hubiese querido a mi derecha, huyendo del frío por Quai Gustave Ador. Mi anfitrión, Sebastien, era un parisino delicioso que vivía en Ginebra y hablaba español. Je suis desolé porque era straight.

Después del día más perezoso del universo en la lluviosa y nublada Ginebra, aparecí en medio de los Alpes Suizos, en el pueblo de Crans-Montana (que en realidad son dos pueblos, Crans y Montana, que crecieron tanto que se juntaron el uno con el otro). La razón, para quienes no lo saben, por la cual estoy jugando a Heidi es la décima edición del festival Caprices. Una orgía musical cuyo lineup parece calcado de mi iPod. Tori Amos, Björk, Portishead, The Killers, Mika y más. Este lugar es, sin duda alguna, el punto más lejano en el que he estado. De hecho, mientras me deslizaba en trineo por los Alpes, half enjoying it, half panicking, pensaba «cómo mierda llegué a un trineo en una montaña en los Alpes desde Perú» y todavía me costaba descifrar mi recorrido.

Hoy, que ya vi a Tori brindar un espectacular set de 90+ minutos, a Björk sorprenderme con Pagan Poetry y poco más y a Portishead violarme el cerebro con el mejor setlist del mundo, puedo decir que mi jet lag ha concluido. He dormido lo suficiente en estos días como para reajustar mi reloj biológico. No obstante, cada vez que despierto con el sonido de una de mis bandas favoritas soundchecking afuera de mi ventana o cada vez que camino por el balcón y veo esta imponente vista frente a mí, pierdo total noción de la realidad. I’m no longer jet lagged, ahora estoy simplemente maravillado. Entiendo que estoy viajando, entiendo que estoy en Suiza, pero mi cabeza no puede discernir entre aquello que entiende y aquello que supera día tras día todas sus expectativas. Estoy viviendo un sueño, literal. Y es hermoso aquí. Hermoso.

En unos días estaré en Barcelona y luego París. Sólo Godney sabe lo increíble que eso será. Ya puedo verme juergueando con mis amigos en Barcelona o recorriendo el Sena escuchando Someone Like You in dramatic fashion. Me emociona mucho. Creo que esa es la moraleja de esta historia. La vida es muy corta para pasar todo nuestro tiempo metidos en el fundillo de la realidad. De vez en cuando, sin dejar que pase mucho tiempo, hay que vivir en las nubes. Hay que convertir la realidad en sueños, en algo que se siente tan falso y a la vez tan intenso que parece imposible que sea real. Cuando esté en Lima y sea otro día de mierda en la oficina, recordaré los árboles, la nieve y mis pies, volando sobre un trineo, y sonreiré porque sabré que fue real. Even if I didn’t feel it at the time…

Vivan mucho, amigos. That’s the whole point.
Lo demás es relleno.

The real world

Para Madrí.





Dediqué mi última entrada semanal a un artículo que escribí para Galería por dos razones: 1. No tuve tiempo de terminar ninguno de los borradores que tengo dando vueltas en mi dashboard. 2. Quería escribir sobre la vez que inundé la cocina de mi departamento, pero sentí que esa historia daba para más, quizá para una guía y entonces recordé la guía para independizarse que escribí el año pasado. No obstante, escribir una guía estructurada y proper me da flojera. Voy a empezar contándoles un par de cosas y a ver qué sale, ¿ya? Ok, here we go.

La última vez que tocamos este tema, dijimos que el último paso para alcanzar la independencia era mudarse. ¡Qué poco sabíamos entonces, amigos! Mudarse, as it turns out, es solo el comienzo y Godney sabe que es mucho más trabajoso de lo que pensé. Don’t get me wrong, en balance, he amado cada uno de los nueve meses que he pasado en mi hermoso departamento miraflorino y espero que se conviertan en años. ¡Por fin me empiezo a sentir realmente «adulto»! Despierto; me preparo el desayuno, a veces lavo inmediatamente lo que uso, a veces no; me alisto y voy a la oficina; a veces vuelvo a casa para almorzar, a veces le gorreo a mis papás; termino de trabajar y regreso a Miraflores, a veces salgo a correr por el malecón, a veces veo a mis amigos, a veces hueveo solo; finalmente duermo y vuelvo a empezar. Gotta love it.

Sin embargo, fuera de dónde como, dónde duermo y por dónde corro, esta rutina se diferencia en poco o nada de la que mantenía cuando vivía con mis papás. La verdad es que mi rutina es, esencialmente, la misma. Sigo trabajando como si Ramón Castilla nunca hubiera nacido y sigo intentando hacer ejercicio compulsivamente/comer lo mínimo indispensable como DJ Tanner en ese capítulo de Full House (¡su dramática caída de la elíptica marcó mi vida y no acepto que no la recuerden!). Ambas actividades continúan ocupando la porción más grande de mi día a día. La diferencia es que antes todos los insumos necesarios para el correcto desarrollo de esa rutina ya estaban ahí: la comida, la ropa limpia, los toiletries, ¡todo! Es ahí donde se siente la pegada de vivir solo. No es necesariamente tener que hacer las cosas, ¡sino tener que ir a comprarlas!

Hablando de comprar cosas, la economía del hogar es un mundo aparte. Entre el alquiler, los servicios, las compras quincenales, la gasolina y demás necesidades, los lujos están pasando rápidamente al olvido. O sea, nunca tan Les Misérables, sigo saliendo y dándome mis gustitos, pero cada vez son menos frecuentes y cada uno viene acompañado de un discreto pero furioso cálculo mental. «A ver, si la cena cuesta X soles y estamos 24 del mes y tengo que pagar mi tarjeta de crédito y tengo Y soles en mi cuenta, pero ya separé Z para el alquiler, entonces puedo gastar en la cena pero tengo que medirme en lo demás hasta que paguen la próxima semana». Más o menos así es mi vida ahora. Excepto por esos terribles arranques donde me alucino Gwyneth y emprendo viajes a diestra y siniestra. A la fecha, he respetado mi lema personal de  «no hagas nada que no puedas pagar» y mis viajes a EE.UU, Chile y Argentina del año pasado estuvieron todos well within budget. Pero ahora que me voy a Europa, «el plástico aguanta todo» es mi nuevo motto. So irresponsible, I know! Pero «lo vivido y lo bebido no me lo quita nadie», amigos.

Entonces, ¿qué he aprendido so far en mi vida independiente?

1. Roommate > todo lo demás. No puedo decirles CUÁN importante es elegir al compañero de piso correcto. Creo que lo puse en mi artículo, pero ahora que lo vivo en el día a día, veo cuán en lo cierto estaba. Es, sin lugar a dudas, lo más importante y confieso con orgullo que yo me saqué la fuckin’ Tinka con la mía. Debo ser el hombre más envidiado de Lima por vivir con esta mujer. Paloma, es LA MEJOR del mercado. No tienen una peregrina idea. Tiene sus cosas, como verán en el punto tres (¡expuesta, jaja!), pero son un económico precio a pagar por su amistad, generosidad y, obvio, sus sobrenaturales talentos culinarios. Palo (o Cups, como yo le digo) es el tipo de roommate ideal: tiene sentidos casi arácnidos para saber cuándo necesito espacio y cuándo necesito su compañía. Hace su vida tranquila y yo hago la mía y nos encontramos con frecuencia en el camino, en felices intersecciones donde nos dedicamos a comer y reír con amigos. Nunca podría haber imaginado una situación más idónea. Además, es el tipo de roommie que no se hace problemas y me deja el depa solo para hacer mis cositas jajaja… ¡ay, Cups, qué linda eres! Sépanlo todos.

2. ¡Encuentra tiempo! Como verán, tengo una rutina bastante común. El problema se da cuando, en el ejercicio de mi rutina, voy consumiendo mis recursos y de pronto me encuentro sin insumos para vivir. Pasan los días y hay cada vez menos comida en mi departamento. Pasan más días y se termina el desodorante, el shampoo, el lavavajillas, el desinfectante. Pasan MÁS días y solo queda una caja de Cosecha Roja Kellogs. De pronto me veo obligado a detenerme y decirme «amiga, un ratito. ¿Puedes ir al pinche supermercado? ¡No tienes un carajo!». Pero no deberíamos tener que llegar a esos puntos extremos. Ir al supermercado, he descubierto, es como ir al gimnasio. You dread it, but you have to go! Así que aplico la misma lógica: todo lo que tienes que hacer… es llegar. Una vez que estás ahí, no tienes más remedio que cumplir la tarea. Así que eso hago, pero solo cuando la refrigeradora está absoluta y totalmente vacía. Quiero establecer una nueva rutina donde estas tareas domésticas sean parte de mi vida y no una excepción esporádica. I’m currently struggling, but I shall prevail.

3. Presta atención a los detalles. Les cuento cómo es mi lavandería. Hay un pequeño lavadero, donde ocasionalmente ponemos la bolsa de hielo en reuniones, cuyos caños están conectados a la lavadora. Al lado, lógicamente, está la lavadora que desagua en este pequeño lavadero. Todo esto está en el extremo derecho de mi cocina, junto a un mini baño de servicio. Para una persona que presta atención a los detalles, esto no representa ningún problema. Para mí, que olvidé una de las bolsas plásticas del hielo en el lavadero, representa un desastre que me tuvo con los pantalones remangados por 45 minutos. Así es, la bolsa tapó el lavadero, la lavadora rebalsó el lavadero de agua y el agua se desbordó e inundó buena parte de mi cocina. Cut to me, balde y trapeador en mano, tratando de secar todo antes de que llegue Cups. Al final, su suscripción al Comercio resultó súper útil. Empapelé todo y secó en dos patadas. Pero, como ven, no prestar atención a los detalles puede ser fatal… o en el caso de Cupcakes, puede ser costoso. Amiga, apagar las luces cuando sales o acordarte de cuándo vencen los recibos nos sería súper útil. Just FYI, jajaja.

4. Paga lo que debes. Esta se cae de madura. Separa la plata que necesites para pagar las cuentas y págalas puntual. No tanto por ser la espesa chancona que hace todo a tiempo, sino porque, créanlo o no, el pago puntual y consistente durante un buen periodo de tiempo es un arma de negociación. No en vano ser «buen pagador» es algo de mucho peso en los historiales crediticios de todas las instituciones bancarias. Hace más difícil cualquier incremento injustificado en tus pagos (o al menos te compra un poquito de tiempo). En mi caso, Cups y yo nos hemos dividido la responsabilidad de las cuentas a pagar. Esto funciona muy bien cuando ambas partes se acuerdan de hacerlo (cough, cough… jajaja). He escuchado de otros casos donde una de las partes se encarga de todo para asegurarse que se dé sin contratiempos y luego pasa la cuenta general. That can also work. Es cuestión de estar cómodos con el manejo de las cuentas. Después de todo, «cuentas claras, amistades largas», ¿no?

5. Un vecino de confianza es vital. ¡Les cuento que tengo la gran suerte y alegría de vivir como en F.R.I.E.N.D.S! Amigos muy queridos viven cruzando la calle. Estamos tan cerca que reciben nuestro wifi en su sala, calculen. No puedo contar la cantidad de veces que me ha salvado la vida que estén allí. Vivir solo es exponerse a muchas cosas, entre ellas y quizá la más popular, es olvidar las putas llaves. You haven’t truly lived ‘til you’ve locked yourself out of the apartment. Ahí es donde entran los vecinos de confianza, a quienes les entregaste un juego de llaves de emergencia. En mi caso, además, ¡sirven de refugio para mi rommie cuando quiero hacer mis cositas! jajaja… truly appreciate it. Además, es genial tener gente que uno quiere tan cerca. Te pueden ayudar con cualquier cosa, incluso cuando todo lo que necesitas es simplemente to have a drink and a laugh. El hecho de que sean los hombres más fantásticos del mundo es un bono.

Eso, básicamente. Me gustaría ahondar más en el tema, pero tengo un compromiso tan fabuloso como impostergable. Mi roommie, mi amiga Miry y estos hombres fantásticos que viven al frente me están esperando para el Oscar party de este año. Vamos a comer cupcakes confeccionados especialmente para la ocasión y tomar unos traguillos. You jelly! Anyhoo, espero que les sirva de algo ese breve recuento de mi vida independiente. Si aún no viven solos, espero que se animen. Si ya lo hacen, espero que se rían. Sé que es difícil esto de valerse por uno mismo, pero también es increíble. #xoxo!